Mostrando entradas con la etiqueta Movimiento Estudiantil Chileno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Movimiento Estudiantil Chileno. Mostrar todas las entradas
viernes, 20 de enero de 2012
Policía militarizada reprimió manifestación de estudiantes chilenos en Santiago
En violencia terminó una movilización de estudiantes chilenos convocada para este jueves, luego de que Carabineros (Policía militarizada), la reprimiera empleando vehículos lanza agua y bombas lacrimógenas para despejar las calles de la capital, Santiago.
La acción policial dejó un saldo de 21 estudiantes detenidos.
La protesta fue convocada a través de las redes sociales de forma espontánea, según el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Sebastián Donoso, quien advirtió que en su mayoría se trató de secundarios.
Carabineros señalaron que la protesta se realizó sin autorización y fue contralada después que se extendiera en dos grupos.
La corresponsal de teleSUR en Chile, Beatriz MIchell, expuso que en enero muchas personas se encuentran de vacaciones, pero esta protesta tuvo gran convocatoria.
La protesta, la primera del 2012, se mantuvo pacífica durante dos horas y media, pero luego con la intervención policial se registraron enfrentamientos violentos, comentó la periodista.
Los disturbios se trasladaron hacia el céntrico parque Almagro, donde por espacio de una hora, encapuchados lanzaron piedras y bloquearon el tránsito, siendo nuevamente dispersados por los uniformados.
Los estudiantes manifestaban por un sistema de educación gratuito y de calidad.
Se estima que durante la tarde del jueves los estudiantes se reunirán frente al Palacio de los Tribunales para exigir el rechazo de la que llaman "Ley Hinzpeter", presentada por el ministro del Interior, en octubre de 2011, para regular el derecho a manifestarse con el argumento de resguardar el orden público.
Por más de seis meses la educación chilena se mantuvo paralizada, como consecuencia de protestas estudiantiles que reclamaban reivindicaciones.
A la fecha, los educandos han depuesto su actitud de protesta y han desalojado la mayoría de los colegios tomados en señal de reclamo. Sólo queda bajo el control estudiantil el plantel Arturo Alessandri Palma, ubicado en el centro de Santiago.
Durante el 2011 se llevaron a cabo más de 40 marchas callejeras, algunas de ellas las más masivas de las últimas dos décadas en Chile, con más de 100 mil personas.
Varias marchas culminaron con enfrentamientos con la policía.
Las autoridades de educación han aplicado sanciones a unos tres mil estudiantes y cientos de docentes por su participación en las protestas, aplicando suspensión de matrículas y despidos directos.
Las víctimas de estas medidas han iniciado procesos judiciales y administrativos para exigir la restitución de sus funciones. (Telesur)
miércoles, 18 de enero de 2012
Camila Vallejo: ¡A forjar vocación de mayoría y de poder!
Intervención de la líder estudiantil chilena Camila Vallejo en el lanzamiento de su libro Podemos cambiar el mundo durante la Fiesta de los Abrazos 2012
Creo que es necesario siempre recalcarlo, ya que los medios de comunicación tratan de personificar cuando uno quiere resaltar un movimiento, pero este libro es claramente Compañeras y compañeros:
Muchas gracias a la Jota, en general, que ha sido un pilar de organización, al movimiento social por la educación, porque en verdad esto no se debe a un cuestión de voluntad, esta no es una idea que se generó espontáneamente, una simple ocurrencia mía, sino que se debe a la construcción de un proceso que ya tiene larga data, donde se ha podido trabajar, con la ayuda de muchos compañeros jóvenes, profesores, académicos, intelectuales, amigos, etc.el resultado de un proceso de construcción colectiva y siempre se debe agradecer, en este caso a las editoriales donde se ha preparado este proyecto: Ocean Sur y La Vida es Hoy, porque hay que reconocer que es un proyecto que trata de posesionar una literatura revolucionaria para la construcción de un pensamiento emancipador, contrahegemónico porque la derecha y el gobierno generan aparatos de control y de subordinación, no solamente en el ámbito económico, sino que también en el ámbito cultural y en el simbólico.
Consideramos que es importante la construcción de este proyecto de compilación de columnas, de discursos, para evidenciar que la juventud no solamente tiene que estar en disposición de manifestarse, de exigir y de generar impulsos para despertar conciencia, sino que también tiene que crear.
La creación es parte fundamental de nosotros cuando nos entendemos como sujetos de transformación social. Por algo también este libro, como construcción colectiva, dice que quiere cambiar el mundo, queremos enfatizar el ámbito de la construcción colectiva donde efectivamente queremos cambiar el mundo, no que “yo quiero” cambiar el mundo, en eso estamos claros y justamente hay condiciones materiales y culturales, para empezar a hacer profundos cambios en nuestro país.
Ello no sólo tiene que ver con el ámbito de la educación sino que también con muchos ámbitos de la vida, en medio la crisis general de un modelo neoliberal, la crisis actual del ordenamiento del poder económico y político, pero que, sin embargo, no está derrotado. Entonces hoy día nos planteamos terminar con este modelo producto de las crisis desatadas, plantearnos un desafío mayor, de cómo generamos una alternativa real para ofrecerle a nuestro pueblo que logre desplazar este modelo neoliberal, no solo en el ámbito de la idea, sino que también en el ámbito práctico, de cómo construimos poder popular.
En este libro aparece también una entrevista que hace un análisis, un balance de lo que fue el año 2011, desde nuestra elección en la Fech. Debemos decir, además, que los discursos no solamente están centrados en plantear diagnósticos que nosotros elaboramos sobre la educación, de la crisis, donde también se plantean temas como la matriz energética y la crisis que tenemos, la explotación y la depredación ecológica.
En el ámbito político estamos contra la política de consenso que hoy en día está en jaque y estamos, a nivel global, en la internacionalización de los conflictos en los distintos países porque esto tiene que ver claramente con un capitalismo global, no sólo en nuestro país, sino que también a nivel internacional. Y es necesario generar un diálogo entre las organizaciones sociales y políticas de nuestro país y también a nivel internacional.
Este libro va a contribuir también a la discusión y a los debates en adelante en nuestras luchas que, históricamente, sólo fueron sectoriales. Esto es parte de un proceso que viene desde la revolución pingüina, por una reforma de la educación a la cual contribuyó una movilización -quizás no tan mediática ni tan masiva como éstas- pero también la lucha desde algunos territorios -por ejemplo en Magallanes y Calama- en el ámbito de los trabajadores, pero todavía no logramos generar una articulación más profunda de las diversas luchas sectoriales en nuestro país. Aquí no se trata de hablar simplemente de la reforma en el ámbito de la educación, laboral, medio ambiental, sino de cuál es el motivo común que tienen todas estas luchas.
Yo creo que este libro puede ayudar a contribuir en algo, que sea un aporte, que permita construir o levantar una alternativa al actual modelo neoliberal, que desde mi perspectiva está haciendo agua. No se trata simplemente de tomar opciones como la de hacer la revolución, sino de generar cambios profundos, de crear condiciones rupturistas que puedan sacar a nuestro pueblo de la dominación que se ejerce sobre el. Para ello, primero, deslegitimar la política de los acuerdos.
Esto ya necesita un replanteamiento, con la arremetida que tuvimos los estudiantes en el parlamento demostramos que no es suficiente, porque este descontento ha desencadenado en una realidad perversa para las grandes mayorías de nuestro país.
No solamente hablamos de articulación sino que hacemos todo el esfuerzo por generar un intercambio de plataformas comunes en que se puedan reencontrar diversas organizaciones políticas y sociales, las mesas territoriales, las asambleas ciudadanas, la mesa social, la asamblea por la democracia.
Son tal vez ideas muy incipientes entendiendo que en nuestro país uno de los grandes logros que tuvo la dictadura fue la desarticulación social en el ámbito de la educación, en el ámbito cultural, artístico, sindical y barrial. Esto significó una fuerte desestructuración del movimiento social que en nuestro país estaba muy fortalecido anteriormente.
Este libro señala la tarea de lograr, en la práctica, generar un esfuerzo en el ámbito extra institucional, porque necesitamos fortalecer las organizaciones sociales, las que están surgiendo a partir de lo que ocurrió el 2011.
Necesitamos poder articularlas, que se fortalezca la lucha social -las que ya existen y las que están por nacer-. En la práctica, necesitamos articularnos en contra de este sistema neoliberal, pero también necesitamos asegurar una vocación de mayoría con nuestras organizaciones sociales y políticas, una vocación de poder, pues si nosotros nos quedamos simplemente en las demandas desde afuera, desde la marginalidad, siempre vamos a estar delegando la responsabilidad en aquellos que, ya sabemos incluso, que no van a ceder producto de que tienen que resguardar sus intereses económicos, o sino, no serían la clase dominante.
Entonces, a partir de eso, es importante empezar a debatir profundamente y no temer plantearse desde las distintas tesis de la izquierda, porque dentro del movimiento estudiantil hay gente para disputar el poder, para iniciar una carrera política, para repudiar o atacar los acuerdos, los pactos, que buscan hacer responsable al PC en relación al rol que ha jugado en el cuestionamiento a la Concertación.
Es necesario abrir este debate por hoy día no podemos quedarnos solamente mirando desde la marginalidad, por el contrario, debemos hacernos responsables de una alternativa que propongamos, porque si no planteamos las consignas, las demandas y van a ser otros que de manera más rápida, mas ágil, van a plantear las respuestas ante estas demandas y, efectivamente, si uno va a mirar la letra chica, estas propuestas a las demandas que van a afectar a los grandes intereses, no es algo que se nos ocurra sólo a nosotros, ya que es algo que se ha venido demostrado sobre todo desde el año pasado, el 2011, con los proyectos de ley que están hoy día en curso en su gran mayoría -no todos- pero que no están respondiendo a las demandas estructurales de este movimiento.
Por lo tanto, es un desafío muy grande para con nosotros, no solamente para los jóvenes, porque hay algo que es necesario recalcar, muchas veces a mi me pasa que voy por la calle o en este mismo evento de la Fiesta de los Abrazos y me dicen: Sigan adelante, los jóvenes están haciendo mucho, han puesto en cuestión este modelo y nos dan un espaldarazo.
Lo que a mí me preocupa es el hecho que hoy día las otras generaciones, e incluso otros sectores de nuestra sociedad, deleguen la responsabilidad en los jóvenes, los estudiantes. Nosotros solos no vamos a hacer los cambios, no tenemos todas las herramientas para generar los cambios conductuales solos, necesitamos que esta lucha sea transversal en tanto a organizaciones sociales, políticas, sindicales, pero también hipergeneracional, aquí es muy importante unificar la lucha con nuestros padres, con los trabajadores y también con el adulto mayor.
Algunos días atrás hablábamos con la compañera Mireya Baltra, una gran mujer por cierto, muy joven de espíritu a pesar de su edad. Pero se señalaba que también la exclusión la vive el adulto mayor, las situaciones precarias, deplorables, el maltrato al adultos mayor, es una cuestión que pasa en Chile y que también responde a este modelo. Por suerte en este segmento tenemos aquí gente trabajando por mayor dignificación y lucha en este dialogo que es tan importante y que hace el traspaso de la experiencia del adulto mayor.
A través de este libro queremos hacer una construcción de un proyecto alternativo que no solamente pasa por generar una práctica de unidad, porque queremos llegar a la materialización de las ideas de las que hemos venido hablando claramente queremos revolucionar y cómo nos damos a la tarea de desplazar a los sectores más reaccionarios y conservadores de los espacios donde se toman las decisiones. Pues si no, vamos a estar siempre desde la galería exigiendo y nunca vamos a hacernos jugadores que estén ahí tratando de meter los goles que nos van a permitir hacer una ruptura mas concreta al modelo neoliberal.
Quiero decirles que si bien este modelo se basa y se sustenta en la represión y la representación de la desigualdad, de la exclusión, de la dominación en los distintos ámbitos de la vida: la educación, la salud, el trabajo, la vivienda, la política, la economía, en general, creo que hoy día están generadas las condiciones para que nosotros podamos superar y remontar esta ya odiosa condición de sometimiento , por que aquí lo que hace falta en primer lugar es creerse el cuento, con alegría, se necesita la alegría del pueblo de Chile para una alternativa y no andar tristes, porque esta lucha es sumamente ingrata, pero siempre hay que enfrentarla con alegría y esperanza, porque no solamente nosotros tenemos la conciencia de que es posible sino que es imprescindible para nuestro pueblo para que realmente podamos otorgarle una alternativa que avance, en materia económica, de recursos naturales y supere las condiciones de justicia e igualdad y construyamos efectivamente un país mas libre, mas soberano y mas feliz, no solamente todo esto es posible, si no que es imprescindible y con esto yo quiero llamarlos a todos ustedes, a nuestros padres, a nuestras madres, a nuestros amigos, a los trabajadores, al adulto mayor a construir, en un encuentro, a trabajar desde ya.
Yo creo que está claro y ustedes saben de lo que estoy hablando, ya lo hemos escuchado en otras partes, esto se ha discutido hace mucho tiempo atrás, no solamente desde la revolución pingüina, si no que desde décadas, desde antes de la dictadura militar, entonces qué estamos esperando para empaparnos del conocimiento, dentro de las propuestas que tenemos y aplicarlo en lo concreto, en la práctica cotidiana, en la construcción de mayorías y en la construcción de poder popular.
Fuente: Cubadebate
(Chile) Las cosas por su nombre
Como latinoamericana que indaga en su pasado, y sobre todo como ser humano que intenta vivir bajo la primacía del absoluto respeto y amor por la vida, me solidarizo con los chilenos que todavía luchan por un país que comprenda su historia sin retoques ni disfraces interesados, aunque ello duela
Uno de los aspectos más gratificantes de la investigación es el hallazgo de información que no se buscaba pero que refresca la labor y enriquece el conocimiento. Justamente, estudiando la percepción chilena sobre la Guerra del Pacífico, me topé con un ensayo de Darío Oses sobre la dictadura militar de Augusto Pinochet. Luego de preguntarse cómo su país, bajo el yugo militar, se había convertido en una “nación amarga y terrible”, concluyó:
“…Y todo se vino abajo. Y el país de los poetas, de los profesores, de los estudiantes y de los músicos fue aplastado por el Chile con botas. Y nos dimos cuenta de que podíamos tener dictadores tan grotescos como el dominicano Rafael Leónidas Trujillo y aún adularlos y aplaudirlos, y declarar que eran enviados por la Providencia para salvar a la patria. En fin, tuvimos que aceptar que somos una república bananera, sólo que sin bananos, sin la fuerza genésica ni la alegría de vivir tropicales, que somos apenas la república del kiwi, que es una especie de plátano peludo y oscuro, que somos la república de los bananos tristes…”
Estos días en Chile se está debatiendo la posibilidad de “maquillar” la historia del Gobierno autoritario con un “sutil” cambio de conceptos en los textos educativos: en lugar de “dictadura” se pondría el fofo y ambiguo término de “régimen militar”.
La pregunta es qué se pretende con tal medida ¿Se esperará que los chilenos olviden que un 11 de septiembre de 1973 se derrocó a un Gobierno democráticamente elegido con un sangriento golpe militar, acabando con décadas de la tan mentada institucionalidad chilena? ¿Será que se quiere disimular el hecho de que Chile por 17 años no vivió otra cosa que una DICTADURA (así, con mayúsculas) no sólo porque nadie votó para que Pinochet y sus secuaces asuman el poder, sino porque se suprimieron los más básicos derechos civiles y políticos, reemplazados por campos de concentración? ¿Será que sufren de amnesia aquellos que aseguraron que Chile y otros países latinoamericanos no estaban lo “suficientemente maduros para la democracia” y, por lo tanto, era necesaria la “tuición” de las Fuerzas Armadas? ¿Dónde quedaron los miles de muertos, desaparecidos y torturados? ¿Se olvidaron tan pronto del sacrificio de Salvador Allende y de muchos otros?
Admito que los bolivianos no somos un ejemplo en pagar las purgas del pasado y menos nos caracterizamos por conocer y aprender de la historia. Basta ver que las heridas de nuestras propias dictaduras intentaron ser saldadas con el encarcelamiento de lujo de Luis García Meza como chivo expiatorio, para luego elegir democráticamente a otro dictador, antecesor y mentor del mencionado.
Sin embargo, considero que lo que se pretende hacer en Chile es un ultraje a la memoria y a la verdad. Es una burla para los chilenos que batallaron arduamente en la transición democrática y un insulto para los que resistieron encerrados y perseguidos. Es un renovado escupitajo a los mártires, como aquel trovador capaz de convertir en poesía la belleza y el sufrimiento de los más humildes y olvidados, todo para que unos sádicos le rompan las manos y lo acaben tras horas de tormento.
Por ello, como latinoamericana que indaga en su pasado, y sobre todo como ser humano que intenta vivir bajo la primacía del absoluto respeto y amor por la vida, me solidarizo con los chilenos que todavía luchan por un país que comprenda su historia sin retoques ni disfraces interesados, aunque ello duela.
La autora es latinoamericanista
Etiquetas:
Adios Sebastian,
Camila Vallejo,
Chile,
Dictadura Militar,
Latinoamerica,
Movimiento Estudiantil Chileno,
Pinochet,
Santiago de Chile,
Sebastian
martes, 17 de enero de 2012
Camila Vallejo matiza dichos sobre negativa a respaldar candidatura presidencial de Bachelet
La dirigenta estudiantil aseveró que "mi candidato presidencial será aquél que como colectividad acordemos con miras a un mayor bienestar social y a un gobierno de mayor justicia e igualdad social".
Luego de que afirmara en una entrevista al diario "El País" de rehusarse a respaldar una candidatura presidencial de Michelle Bachelet, Camila Vallejo matizó las declaraciones concedidas al medio extranjero y dijo a Radio Cooperativa que "mi candidato presidencial será aquél que como colectividad acordemos con miras a un mayor bienestar social y a un gobierno de mayor justicia e igualdad social".
La dirigenta adujo que "el formato de una parte de la entrevista da cuenta de cierto tono de dureza que no se condice con la intención de mis palabras", y que "a la fecha, los comunistas no hemos definido nuestro candidato presidencial y nuestra apuesta es que dicha decisión pase por todas las fuerzas políticas y sociales de oposición".
No obstante, Vallejo sentenció que "la candidatura que provenga del mundo e historia de la Concertación, cuenta con la justa deslegitimación por parte de un sector social mayoritario", y que "para nosotros, no es una opción viable dar un apoyo a las mismas ideas que administraron el sistema por 20 años".
lunes, 16 de enero de 2012
(Chile) Presentan libro de Camila Vallejo en Chile
Santiago de Chile, 8 ene (PL) La tradicional Fiesta de los Abrazos de los comunistas chilenos tuvo hoy como plato fuerte el lanzamiento del libro "Podemos cambiar el mundo", de la reconocida líder del movimiento estudiantil Camila Vallejo.
En un abarrotado escenario en el Parque O Higgins de Santiago, la estudiante de Geografía presentó el volumen, una compilación de textos con sus opiniones sobre "el Chile que queremos" y en particular acerca de la urgencia de transformar el excluyente modelo educacional.
Camila insistió en la idea de que la lucha por transformaciones estructurales profundas en el sistema de educación responde a demandas de la ciudadanía en general, de ahí su transversalidad.
"El desafío es para todos; no sólo para los jóvenes", enfatizó la también miembro del Comité Central de las Juventudes Comunistas.
La ahora vicepresidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile ponderó el alcance del movimiento estudiantil, el que destacó es fruto de un proceso de larga data.
Nos hemos retroalimentado, resaltó, de debates de generaciones anteriores, también de nuestros padres, y gracias a esa maduración política pudimos levantar un movimiento social de tal magnitud.
Destacó cómo a lo largo del 2011 quedó claro que hay una crisis en educación como consecuencia de un sistema sociopolítico que en su conjunto está diseñado para profundizar las desigualdades.
Chile es uno de los países más desiguales del mundo; recalcó.
Es vergonzosa la desigualdad en el país, la que se reproduce, explicó, no sólo en la educación, sino también en otros ámbitos de la vida y todo debido a un modelo neoliberal, que segrega, que explota a través de todos los aparatos, también el cultural y mediático.
Esta lucha, opinó la dirigente universitaria, tiene que expresarse en muchos otros sectores a partir de un horizonte común; sin renunciar a la capacidad de poder avanzar. Estamos claros, aseveró, que no podremos generar los grandes cambios estructurales con este gobierno, pero no se puede abandonar la idea de generar una mayoría social debidamente articulada.
Si tenemos un horizonte común, entonces unifiquémonos para poder ir avanzando hacia mayor justicia e igualdad que es la gran aspiración que tenemos como pueblo en Chile.
(Bolivia) Camila Vallejo destaca la gestión de Evo Morales
Camila Vallejo, dirigente del movimiento estudiantil chileno, destaca la gestión del presidente Evo Morales y lo coloca entre los tres gobernantes de izquierda en la región que mejor perfil tienen.
En una entrevista con el diario El país de Madrid, la joven militante comunista fue consultada sobre “¿Qué tipo de izquierda latinoamericana la identifica? ¿La de Dilma Rousseff, Hugo Chávez, Cristina Fernández o Fidel Castro?”, a lo que respondió: “De todas hay que sacar elementos, porque tienen sus particularidades según su desarrollo histórico y realidad política. Pero me gusta mucho lo que está haciendo Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia y José Mujica en Uruguay”.
Respecto a su futuro político y la relación con la expresidenta chilena Michelle Bachelet —con la que el Partido Comunista podría hacer una alianza, la dirigente estudiantil aseguró, “jamás estaría dispuesta a hacer campaña por Bachelet ni a llamar a los jóvenes a votar por ella. Nadie me asegura que su programa sea representativo de las ideas que el movimiento estudiantil ha planteado. Y yo no recibo órdenes del partido. Todo pasa, finalmente, por una decisión personal. A mí nadie me va a obligar”.
Vallejo explicó que el movimiento estudiantil es el puntapié inicial de un proceso social por el cual seguirá trabajando. “Queremos conseguir reformas estructurales en el sistema educativo, pero también la construcción de un país con mayores derechos y garantías por parte del Estado. La extinción del movimiento estudiantil no es una posibilidad”, dijo.
La Razón / Eduardo Chávez / La Paz
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




